null Empiezan las obras en la riera de Canyars y torrente del Calamot, que evitan el riesgo de inundaciones

  • Con la canalización y las balsas de laminación desaparece el peligro de riadas en el sector de Ponent y en otras zonas de Gavà y también de Castelldefels
  • El proyecto naturaliza el espacio, permite recuperar su valor ecológico y paisajístico y crea dos parques de ribera
  • Los trabajos tienen una duración prevista de 9 meses y garantizan la protección y trasplante de arbolado
  • El gobierno municipal abre una ronda de contactos con entidades ecologistas y grupos municipales para explicar la actuación


Esta semana se han iniciado las obras de acondicionamiento, canalización y naturalización de la riera de Canyars y del torrente del Calamot, y construcción de los dos nuevos parques de ribera, dentro del sector de Pla de Ponent. Este proyecto, tal y como certifica la Agencia Catalana del Agua, evita el riesgo de inundaciones tanto en el propio sector como en otras zonas de la ciudad (concretamente, por debajo de la C245 e incluyendo el sector Els Joncs) y también del municipio de Castelldefels.

La creación de los parques de ribera, espacio que pasa a estar en manos públicas, comporta un beneficio evidente para Gavà y el conjunto del territorio: con esta actuación, se gana un espacio público y natural en mejores condiciones, y se da respuesta a una necesidad actual y se avanza a futuros episodios de intensas lluvias como consecuencia del cambio climático.

Se liberan los cauces y sus vertientes. Se derriban construcciones abandonadas y degradadas, y se limpian los restos de vertidos incontrolados, los desechos que se han acumulado con el paso de los años y se retiran tuberías de agua. Se adecuan caminos y se consolidan los márgenes y taludes, utilizando elementos naturales. Además, se eliminan las líneas eléctricas aéreas.

En la parte alta de la riera de Canyars se habilitan dos balsas de laminación: una de 87.500 m3 de capacidad (balsa 1) y otra de 27.000 m3 (balsa 2). Estas balsas desempeñan su función almacenando el agua de precipitaciones intensas, incluso excepcionales, de manera que el agua no sale del cauce y no inunda las zonas de alrededor. En la parte baja, junto a la C-245, la riera se canaliza y ensancha, y conecta con el canal bajo la vía del tren, que también se ensancha. Se derriban dos puentes que ahora no dan respuesta a crecidas, y se construyen diferentes pasos elevados y también pasos de fauna.

En el torrente del Calamot, con un caudal mucho menor, se libera y limpia el cauce y se refuerzan los márgenes y taludes. También se realizan obras de paso, eliminando los pasos actuales a precario. Se crea una balsa de laminación en el parque del Calamot junto a la C-245 (balsa 3) con un volumen de 3.800 m3. Más adelante se instalará un cajón de hormigón más ancho para el desagüe.

Mejora de indicadores medioambientales

A finales del año pasado, la Comisión de Seguimiento Ambiental del Plan de Ponent, formada por Ayuntamiento y Generalitat, analizó los indicadores de vigilancia ambiental en el sector, y se evidenció que actualmente presenta un estado deficiente y, por tanto, mejorable.

Con el objetivo de mejorar estos indicadores, la intervención sobre las rieras permite renaturalizarlas, integrarlas y mejorar su valor ecológico y paisajístico con la creación de los dos parques de ribera. Por eso se habilitan puntos de agua y se condicionan los actuales. Y el conjunto de actuaciones se adapta para facilitar el paso de la fauna. Y la función de corredor ecológico convivirá con el uso ciudadano de ambos parques de 4ibera. Así, se establecen recorridos que permiten gozar de la riqueza natural de los espacios sin perjuicio sobre las especies que la habitan.

Las obras tienen una duración prevista de nueve meses y conllevan una inversión de 11,2 millones de euros, que corre a cargo íntegramente de la junta de compensación formada por los propietarios del sector.

Los trabajos comienzan con tareas iniciales de adecuación de la zona, y las primeras actuaciones que se realizarán en próximas semanas consistirán en trasplante de arbolado, en cumplimiento del plan de gestión forestal establecido específicamente para el proyecto y supervisado por la comisión de seguimiento ambiental que supervisa toda la actuación.

Gestión forestal responsable

Los parques de ribera mejoran los bosques existentes. Se hace un aclareo selectivo que permite que maduren en un ecosistema de calidad y se eliminan especies invasoras. Se conserva gran parte de la vegetación existente, se trasplantan los ejemplares con valor ecológico y patrimonial que puedan verse afectados por la intervención y se plantan nuevos ejemplares adaptados al régimen hídrico del entorno.

Todas estas acciones se concretan en un Plan de gestión forestal, elaborado a requerimiento municipal y que tiene en cuenta la evaluación del arbolado realizada por una consultoría especializada independiente con la supervisión de los técnicos municipales de Medio Ambiente. El Plan especifica la afectación sobre el arbolado, identifica los ejemplares a trasplantar, la metodología a utilizar y la ubicación.

Se han inventariado 370 árboles en los parques de ribera. De éstos, dos tercios se mantendrán o se trasplantarán. La intervención conserva las especias de flora protegida. Se prevé trasplantar más de 160 ejemplares y los árboles emblemáticos. Concretamente, cuatro robles y una encina. También un algarrobo de gran porte y una veintena de ejemplares de esta especie se trasplantarán a una zona cercana a la carretera de la Sentiu, que ya era un antiguo campo de algarrobos, con el fin de recuperarlo. En el futuro parque del Calamot-2 también se trasplantará gran parte de este arbolado, especialmente olivos. El resto de encinas, robles y olmos de menor porte se dejarán a lo largo de los parques de ribera, minimizando su movimiento.

Sólo una tercera parte se eliminará, la gran mayoría pino carrasco sin valor ecológico relevante. También se hará un despeje en caminos y espacios adyacentes a los parques, donde también se intervendrá en masas de pino blanco.

El Plan de gestión forestal tiene un coste de 1,1 millones de euros a cargo también de la junta de compensación. Se trata de la gestión de arbolado más ambiciosa realizada hasta ahora en Gavà. Supone una planificación equilibrada entre tala y trasplante, define la compensación económica y ecológica y determina un compromiso de inversión ambiental seis veces superior al valor del arbolado que se elimina.

El proyecto refuerza la voluntad municipal de compatibilizar el desarrollo urbano y la dotación de vivienda y equipamientos con la protección y renaturalización de los espacios verdes, asegurando la mejora del patrimonio vegetal e incrementando el valor ambiental del sector.

La tala es necesaria para la creación de las balsas de laminación, junto con la canalización y naturalización de las rieras, y afecta a especies sin valor ecológico.

Reducción del riesgo de inundabilidad

En informe emitido el pasado mes de octubre, la ACA avala el proyecto de los parques de ribera y certifica que el acondicionamiento de la riera de Canyars y del torrente del Calamot reduce drásticamente el riesgo de inundabilidad y garantiza la protección de todo el sector de Ponent, además del Camí Ral y de entornos de Castelldefels ante riadas por un período de retorno de 100 años.

El informe explicita que esta actuación supone una clara mejora respecto a la situación actual, corroborando los estudios presentados en junio de 2025, que a su vez amplían los elaborados anteriormente. Así, se ratifica que con las infraestructuras aprobadas en 2008 ya se alcanzaban los objetivos, y que con las actuaciones y modelizaciones adicionales incluidas se consigue lograr la protección de todo el sector y su entorno.

Los nuevos estudios evaluados por la ACA están basados ​​en modelos de cálculo que incorporan los últimos caudales publicados por la agencia pública y tienen en cuenta los cambios que ha sufrido el territorio -datos de pluviometría de los últimos 10 años y estudio de suelo de cada cuenca hidrográfica- incorporando también el estado actual del antiguo vertedero del Garraf.

Con esta actuación, Gavà reafirma la necesidad de afrontar los efectos del cambio climático y que las lluvias sean más intensas, fuertes y frecuentes. Por eso, aunque el planeamiento aprobado en 2008 ya contemplaba intervenciones para prevenir la inundabilidad, se ha querido ser más cuidadosos y realizar una actualización del proyecto. Y hay que remarcar que la primera actuación que se realiza en la nueva urbanización del sector sea la canalización y naturalización de la riera de Canyars y el torrente del Calamot. Esto da plenas garantías al desarrollo progresivo del sector y, por tanto, a la creación de más vivienda protegida y a la preservación y mejora de todo el entorno natural, compatibilizando la necesidad de nuevas viviendas con la protección y mejora del medio ambiente.

En estos momentos, se está trabajando en la preparación y tramitación del resto de actuaciones y proyectos de urbanización del sector. Unas intervenciones que, de acuerdo también con la ACA, ampliarán la garantía respecto a la inundabilidad por un período de 500 años.

Plànol de les rieres

Contactos con entidades y grupos políticos

Dada la importancia y efectos positivos que esta actuación tiene para Gavà y su territorio, el gobierno municipal ha previsto para los próximos días una ronda de contactos con entidades ecologistas y con el conjunto de grupos políticos con representación municipal.